Torre aspiradora de esmog volverá habitables las ciudades modernas Fuente: El Colombiano 06 octubre 2015

El esmog del planeta ya puede limpiarse con un
aspiradora. La máquina, en forma de torre, se monta en un solo día,
absorbe el aire, lo purifica y, una vez limpio, lo libera. Todo ello con
un mínimo gasto eléctrico, en un espacio reducido y con una rápida
instalación.

Esta construcción, hoy instalada en la ciudad
holandesa de Rotterdam, mide siete metros de altura y responde a la
imperiosa necesidad del planeta de descontaminarse y mitigar los
impactos del cambio climático.

Ya está funcionando en un parque
de Rotterdam (Países Bajos) y, en los próximos días, comenzará una gira
por el mundo para mostrar cómo puede reducir la polución en ciudades
como Pekín, Mumbai, México D.F., Los Ángeles y París.

“El
objetivo de esta edificación, a la que sus diseñadores han bautizado
como la ‘mayor aspiradora de esmog del mundo ‘, es fabricarla a gran
escala e instalarla en distintos países para hacer que las ciudades
modernas vuelvan a ser habitables de nuevo”, dijo a Efe Daan Roosegaarde, impulsor de esta iniciativa con su equipo de ingenieros y diseñadores.

“Los
humanos hemos creado máquinas, como los coches, para mejorar nuestras
vidas, pero ahora estas creaciones están haciendo que el aire esté
extremadamente contaminado en las ciudades. En algunas de ellas la
polución es visible y, en otras, los contaminantes no se ven, pero su
impacto en nuestras vidas y la salud diaria es muy real”, agregó
Roosegaarde.

¿Cómo funciona?
La SFT produce grandes
burbujas libres de esmog en los espacios públicos, permitiendo a la
gente respirar y vivir la experiencia de disfrutar aire limpio.

La de Rotterdam tiene 7 metros de
alto y 3,5 de ancho, limpia unos 30.000 metros cúbicos de aire por
hora, eliminando las partículas ultrafinas del esmog, sin generar ozono,
no utiliza más electricidad que un hervidor de agua y funciona con
energía “verde”.

Bob Ursem, investigador de la Universidad
de Tecnología de Delft, en los Países Bajos, señaló que en la parte
superior de la torre hay un sistema de ventilación radial, alimentado
por la energía del viento, que aspira el aire sucio y lo envía a una
cámara donde a las partículas inferiores a los 15 micrómetros
–millonésima parte de un metro- de diámetro reciben una carga eléctrica
positiva.

Roosegarde explicó, que la SFT “necesita solo 10 horas
para purificar una cantidad de aire suficiente como para llenar el
gigantesco pabellón deportivo del Madison Square Garden, en Nueva York,
con cinco plantas y un aforo de más de 18.000 personas”.