Cementos Argos da toque final a nuevo centro de innovación abierta

Lograr algo que los innovadores llaman polinización cruzada, donde convergen la empresa, universidad y Estado para desarrollar procesos y productos de alto impacto desde el intercambio de conocimiento, que en este caso termina permeando la cadena de valor de la construcción, es el propósito con el que se inaugurará este miércoles 26 de agosto el nuevo centro de innovación de Cementos Argos.

El edificio ubicado en la Universidad Eafit tuvo una inversión de 30.000 millones de pesos, de los cuales 25.000 millones fueron de la construcción con materiales innovadores y sostenibles, además de 5.000 millones para la dotación de 12 laboratorios de investigación, donde sobresale uno con equipos de última generación que tiene microscopio electrónico de barrido y difractómetro de rayos X, entre otros, para desarrollar productos de vanguardia.



El presidente de Cementos Argos, Jorge Mario Velásquez, le explicó a EL COLOMBIANO que la compañía tiene claro el valor innovador porque el cemento en sí mismo es una materia prima, “pero con nuevos avances en procesos y productos se genera valor y de paso fortalece toda la cadena productiva”.

De hecho el 67% del concreto utilizado para la construcción de este centro tiene su toque innovador, donde sobresalen concretos reforzados con fibra de vidrio, de ultra alta resistencia, autocompactantes, porosos, ocres, de colores y distintas tonalidades.


Además de tener certificación Leed, el edificio es funcional porque cuenta con espacio para el desarrollo de nuevos productos pero pretende ser hito de innovación para la ciudad, buscando contagiar a más actores en este propósito.

El presidente de la cementera indicó que la construcción del centro se tardó 16 meses y se invitó a un grupo de destacados arquitectos que participaron en un concurso para su diseño y ejecución, donde el ganador fue Lorenzo Castro.



Ventajas colectivas


El centro dispone de 60 plazas de trabajo, pero el equipo de investigación de Argos ocupará solo 30 de ellas, lo que indica que la otra mitad será ociosa pero al final será aprovechada por otros innovadores y empresas que quieran adherirse a este microecosistema, el cual también es de ciudad donde el networking y el relacionamiento fundamenta la generación de desarrollo.

“Será un sitio donde converjan los problemas de las empresas y la generación de conocimiento de las universidades, en aras de impactar competitivamente la cadena de valor de la construcción, con las mejores soluciones de cemento, materiales, aditivos, soluciones constructivas, plataformas de innovación”, agregó Velásquez.

La estrategia de este centro es una apuesta inversa, porque pone las capacidades investigativas, los equipos, la estructura misma y el marco de interacción entre empresa, academia y Estado para generar soluciones de manera plural y abierta, por lo que el presidente de la compañía dice que “así encontramos un nicho para agregar valor al puro commoditie, cuyo precio no se puede controlar.

Hay una oportunidad bonita de encadenamiento productivo que parte desde este centro, en el cual confluirán otras empresas de la ciudad, del país y de otras naciones, que hagan parte de la cadena de la construcción”.

Cada uno de estos terceros tendrá su agenda y llegará a este espacio a conversar para generar esa polinización cruzada, que la gente entorno a un café encontrará soluciones a sus problemáticas productivas, como espacio inspirador, creador y abierto.

Se enfocará básicamente en tres temas: materiales, procesos y aplicaciones. En materiales, Argos ha desarrollado concretos de ultra alta resistencia, como los que produce de 12.000 libras por pulgada cuadrada, con los cuales se pueden construir rascacielos hasta de 60 pisos.



“Antes Colombia producía concretos de solo 3.000 libras por pulgada cuadrada, con lo que no se podía pensar en este tipo de edificaciones. También producimos concretos de distintas tonalidades y texturas, que generan valor arquitectónico y enriquecen el diseño mismo”.



Una de las características sostenibles de esta edificación es que usa concretos porosos que permiten la permeabilidad, la recolección y el manejo de aguas subterráneas.


Meta en ventas



Argos tiene definida la innovación como eje conductor de su estrategia competitiva. “Es una declaración de humildad de la organización que sabe que está en un mundo cambiante y que tras 70 años de historia se debe reinventar y por eso definió unas metas en periodos plurianuales (cada 10 años) de aumentar los ingresos que provengan del valor agregado”.



De hecho, el 10,7 por ciento de las ventas totales de la compañía vienen hoy de la innovación. En 2014 la cementera vendió 538.000 millones de pesos como producto de esta estrategia, la cual se proyecta crecer al 2025 hasta pesar un 20 por ciento de los ingresos globales de la compañía.



Aunque en la ciudad existe el Pacto por la Innovación que pretende llegar al 1 por ciento del PIB en inversión de ciencia, tecnología e innovación, en la empresa se habla de una paso mucho mayor porque se refiere a los ingresos como tal y no a la inversión, que podría ser mucho mayor para poder lograr dichas ventas.


“El 20 por ciento en el sector de la construcción es un valor casi sin precedentes. Empresas como Alpina tiene el 35 por ciento, Nutresa llega al 20 por ciento, pero son categorías de consumo masivo con una dinámica de 20 o 30 lanzamientos al año, mientras que la nuestra puede parecerse más a la farmacéutica que requiere probar mucho los productos antes de salir, por eso es una cifra ambiciosa para el cemento, el concreto y la construcción”, manifestó por su parte Santiago Hoyos, gerente de Investigación y Desarrollo de Productos de Cementos Argos.


Propiedad intelectual

“Ciencia a la vista” es el lema con el que el centro invita a las personas del común para que vean a los investigadores desarrollar los procesos, que aprecien cómo se hacen los avances de prototipado y por eso reconocen que es un hito para la ciudad este espacio porque hace parte del ecosistema local de innovación.



Esta iniciativa busca invitar a nuevos actores en el desarrollo de productos, entre más centros se desarrollen, más capacidad de investigación habrá en Medellín, “vamos a crear un ecosistema virtuoso para que él mismo genere conocimiento y otros se sumen a innovar como generador de valor”, enfatiza Hoyos.



El producido más importante es la propiedad intelectual, y eso lo tienen claro por lo que cuentan con una política al respecto que ha funcionado con las universidades, como socios de la compañía.

“Nos declaramos polígamos porque trabajaremos con diferentes universidades y empresas. Esto es innovación abierta, al trabajar con diferentes actores para llegar al manejo de contratos, donde tenemos claro el tema de propiedad intelectual”.

Eso lo han hecho con los convenios previos que han firmado con otras universidades en propiedad intelectual, como es el caso de la Universidad Nacional, la Universidad del Norte y la misma Eafit.


Con la del Norte tienen patentado un proceso de intercambio de calor de cadenas para los hornos, además tienen 4 tecnologías más en proceso de patentar y 36 activos de propiedad intelectual (secreto industrial).

De otro lado, es importante destacar que el centro tiene dos hemisferios de capacidades en términos de laboratorio: uno para el cemento y el otro para el concreto. Por el cemento se entiende el polvo que luego en adición, con agregados como arena, piedra y agua forman el concreto.

Las capacidades para caracterización de material, o sea para industrias conexas será una oportunidad.

Por lo que se necesitan buenas ideas y buenas energías para que lleguen a desarrollar nuevas plataformas de negocio, en un espacio de gestión para la innovación, como pueden ser procesos como el comercial.

"Poder entender mejor al cliente, desarrollamos innovación cuando encontramos un nuevo modelo organizacional, que le dan categoría al centro.

Estamos en Eafit pero queremos estar conectados con el resto de la comunidad, incluidas otras universidades”, resaltó el gerente de Investigación y Desarrollo de Productos.



Por eso la cementera reconoce el valor de la falla con éxito, propio de la inversión en innovación, porque a partir de los tropiezos es cuando se adquieren habilidades que terminan generando oportunidades competitivas para las organizaciones en general.